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Boletín 82: Trabajo de Historia de Vida con niños y niñas en adopción, acogimiento familiar o residencial

THV

En este boletín queremos acercar el trabajo de historia de vida, dar a conocer esta herramienta, y ofrecer estrategias que ayuden a profesionales y familias a acompañar a los niños y las niñas en la reconstrucción de su historia.

II Jornadas virtuales TEAF. Retos en el abordaje del TEAF

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Diagnóstico e Intervención en el Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal    PROGRAMA           #TEAF
Inscripción gratuita

II SESIÓN: 29 de noviembre de 2018, 16:00h-18:30h

16.00 h “Decíamos la semana pasada…” Breve síntesis de la sesión 1 y presentación de la  primera sesión.

16.15 h Estudio de prevalencia en población adoptada. Agnés Russiñol. Directora del Institut Català de l’Acolliment i de Adopció ICAA

16.45 h El TEAF en casa: Testimonios de familias TEAF . Alicia Rodríguez, Carmen Sánchez ( SafGroup) y Alberto Vaquero

17.15 h Trabajando con las familias. Rafael Llor, director de la asociación Albores de Murcia, y Marga Muñiz Aguilar, orientadora Educativa y Logopeda. Especialista en dificultades de aprendizaje y problemas de conducta en menores con TEAF.

17.45h Trabajando por el cambio, trabajo en red. Mercedes del Valle, presidenta de Visual TEAF

18.00h Coloquio, síntesis y conclusiones

 

 II SESIÓN RETRANSMISIÓN EN DIRECTO desde AQUÍ

DIRIGIDAS A
familias afectadas y profesionales: maestros, psicólogos, pedagogos, trabajadores sociales, pediatras, neurólogos, psiquiatras, médicos de familia, jueces, abogados, fiscales y, en general, a cualquier persona interesada en este colectivo tan vulnerable de nuestra sociedad.

SECRETARÍA
Virginia Mellado
virginia.mellado.easp@juntadeandalucia.es

INSCRIPCIONES

Enlace a la inscripción:

https://www.easp.edu.es/programadocente/Preinscripcion/?idCurso=4WxE3PxZ0RNv2o01jC%2bIedMfzoNG2fWtElYAWiOMIaQ%3d

VÍDEO DE LA I SESIÓN

 

Vídeo de la I ª SESIÓN de las Jornadas TEAF

PROGRAMA

El patio del colegio, asignatura pendiente

El patio del colegio, asignatura pendiente

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Shutterstock / NadyaEugene


José María Ruiz Ruiz, Universidad Complutense de Madrid

El currículo que se enseña en un colegio se planifica teniendo en cuenta los espacios y los tiempos. Esta disposición nos da una idea de las prioridades y de la importancia que otorgamos a algunos temas y actividades formativas.

La organización espacio-temporal del centro escolar, tanto externa como interna, nos habla del tipo de relaciones personales, sociales y culturales que mantenemos con la comunidad. Los espacios se convierten en mediadores entre el currículo y la formación mediante las vías de comunicación que crean los colegios en colaboración con las familias y la comunidad, a través de los consejos escolares.

Rediseñar los espacios para desarrollar más competencias

El diseño de estos espacios se convierte en una necesidad urgente para que se puedan desarrollar las competencias afectivas, sociales y motoras.

Ahora bien, el espacio por sí solo no es capaz de transformar la realidad, necesita del tiempo, que es el valor más preciado en la formación de la persona a lo largo de la vida, unido a otras realidades del día a día.

Aquellos que estamos convencidos de la importancia que tiene el “tiempo emocional” en la formación integral de la persona lo incluimos dentro de los contenidos que hay que aprender. Es decir, hay que enseñar a nuestros estudiantes a gestionar y administrar el curriculum vitae.

No es suficiente con la mera planificación de lo que hay que enseñar, sino que debemos tener en cuenta dónde lo vamos a trabajar, en qué condiciones lo enseñamos y lo planificamos. Por supuesto, debemos buscar espacios abiertos e interactivos para que podamos trabajar las capacidades que hacen más humanas a las nuevas generaciones e incorporen en sus esquemas de acción otros valores que les permitan aprender a organizar un tiempo para sí mismos.



Profesores, padres y alumnos contemplan un mural en el patio del colegio Amador de los Ríos de Madrid.
Eva Magdalena

Los centros escolares deben ser espacios de comunicación e información verbal, visual, gestual y simbólica. Por ello, la organización del centro debe estar al servicio de la comunicación en sus diferentes modalidades y facetas a través de los códigos culturales y sociales creados en los propios centros educativos.

Así, la organización espacio temporal está formada por un código que permite comunicarse, hablar y transmitir información, valores, actitudes y comportamientos que nos informan e iluminan sobre lo que los alumnos están haciendo, cómo lo están haciendo y lo que los profesores queremos seguir haciendo.

El lugar idóneo para desarrollar “otras” destrezas

Los espacios abiertos en los colegios están cargados de signos y símbolos que nos ayudan a comunicarnos y a desarrollar otro tipo de contenidos relacionados con las actitudes. Además, en estos espacios abiertos se desarrollan valores, habilidades y destrezas muy ricos para la formación integral de nuestros estudiantes, pero que en muchos casos pasan desapercibidas por una falta de planificación y de claridad sobre el perfil de personas que queremos formar en la sociedad del conocimiento del siglo XXI.

Este tipo de aprendizajes no se pueden trabajar en espacios cerrados, como es el aula tradicional. Para ello, se necesitan espacios abiertos y versátiles, de forma que permitan la realización de actividades interactivas y participativas en los colegios con un enfoque inclusivo.

Si los espacios son importantes para los padres, educadores y comunidad en general, se supone que debemos diseñarlos para que sean flexibles, polivalentes y abiertos a la comunidad, de manera que la formación se pueda desarrollar en diferentes escenarios de aprendizaje y en diferentes tiempos.

Pensamos que el aula como espacio cerrado debemos dejarla solo para aquellas situaciones de aprendizaje en las que los alumnos necesiten trabajar capacidades relacionadas con la conducta que precisan de un ambiente más individualizado.

La actitud hay que trabajarla en espacios abiertos

Es importante tener muy claro que la forma en la que diseñamos los espacios nos condiciona el tipo de aprendizaje que podemos desarrollar. Así, los contenidos que tienen que ver con la actitud y las relaciones sociales deben trabajarse en espacios abiertos y flexibles. De lo contrario, estos quedarán ocultos en el currículo, inhibiendo y restando potencialidades y posibilidades a nuestros alumnos.

Por ello, es urgente la reflexión y reorganización de las actividades escolares externas al aula, como los juegos que se practican en el patio del colegio, a veces sin ningún tipo de planificación previa. Sin ninguna dirección ni sentido, quedan vacíos de contenido y relegados a la actividad por la actividad para consumir un tiempo en un espacio determinado, pero no contribuyen a la realización, a la ayuda y a la transformación de algunas actitudes y conductas de la persona.

Esta reflexión nos lleva a plantearnos como educadores que gran parte de la información la iniciamos en los espacios cerrados (aulas) para que puedan desarrollarse como aprendizajes significativos, pero que nuestros objetivos solo podrán alcanzarse si somos capaces de diseñar actividades formativas a través del juego en espacios más versátiles y abiertos, de forma que se puedan desarrollar metodologías colaborativas y cooperativas a través de diferentes herramientas, tanto espaciales como virtuales. Esta actitud de apertura ayudará a una elasticidad mental, a una capacidad para interactuar con otros alumnos compartiendo la autonomía y la plasticidad mental.

Planificación del patio

Las actividades que se desarrollan en el patio del colegio u otros espacios abiertos deben planificarse previamente como una continuación del currículo que se inició en el aula.

Para ello, buscamos otros espacios para desarrollar algunas capacidades motoras, sociales y afectivas que son fundamentales para el desarrollo integral de cualquier persona equilibrada y que no se pueden aplicar y complementar en el aula ordinaria.

Los diseños de estas actividades deben cumplir con los mismos criterios de rigor científico que el resto de las capacidades, así como la aplicación de los criterios técnicos para valorar, evaluar y finalmente calificar.

Para ello, es imprescindible que padres y profesores tengamos bien interiorizado que para el equilibrio emocional de la persona son igualmente importantes los objetivos y actividades de carácter más académico que los de carácter expresivo-formativo. Si no damos un paso al frente en estas dos dimensiones de forma equilibrada y proporcional, según la edad y los intereses de los alumnos, seguiremos repitiendo las mismas rutinas algorítmicas de siempre sin ninguna meta.

De cómo hagamos las cosas depende que podamos desarrollar ciertas potencialidades en nuestros alumnos, como pueden ser las habilidades para comunicarse con los demás y las capacidades para empatizar, que les facilitan las relaciones personales y lúdicas, así como incorporar valores, quizá inhibidos en una sociedad que corre mucho, y a veces pierde el sentido.

Todo esto me lleva a preguntarme: ¿Es posible instrumentalizar a una persona sin una adecuada planificación de los espacios y los tiempos?The Conversation

José María Ruiz Ruiz, profesor titular de Organización y Evaluación Curricular en la Facultad de Educación, Universidad Complutense de Madrid

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Cuidados, interacciones amorosas y neurodesarrollo

46437244_2713066238918882_5365234628896489472_nSí, las caricias, las respuestas al llanto del bebé, los cuidados responsables, predecibles, repetitivos, las interacciones bebé- cuidador (las nanas, las sonrisas, las miradas, los gorgeos respondidos con arrullos y besos…) son el contexto necesario para que las neuronas del bebé se desarrollen, busquen a otras, se conecten entre sí, formen redes y su cerebro crezca con todas las funcionalidades operantes. Esta mañana en las I jornadas nacionales de ‘Abandono, Adopción y Riesgo’, en Zaragoza, organizadas por la Asociación de Familias Adoptivas de Aragón y el Instituto Aragonés de Servicios Sociales, Niels Peters Rygaard, experto internacional en adopción y adversidad temprana, nos adentraba en la esperanza de la epigenética.

La idea central es que la genética no es determinante y que existen mecanismos de desarrollo neuronal después del nacimiento y durante muchos años. Por ello los cuidados son de vital importancia. Las células nerviosas tienen un botón de ON/OFF explicaba Rygaard. Cuando las células se encienden, el cerebro crece. Para que el botón esté en ON se necesita recibir cuidados emocionales y físicos satisfactorios en una relación segura, constante y mantenida. Cuando esto ocurre, las células neuronales se encienden como un árbol de navidad.

En situaciones de abandono, negligencias y maltrato muchas de las luces del árbol no se encienden y pasado un tiempo pierden la capacidad de hacerlo. Pero, aún reconociendo la importancia de los primeros años de vida para el desarrollo cerebral y sus funciones, el mensaje de esperanza para muchas familias con hijos e hijas dañados en su infancia es que el destino no se cierra a los 2 años!!!

Nuestros escolares y adolescentes aún están en construcción. Las interacciones con nuestros hijos e hijas, después de su primera infancia, esa comunicación empática, segura, incondicional, previsible, emocional y amorosa sigue emocionando a sus neuronas, las hace estirarse, buscarse, encontrarse con otras, disfrutar el encuentro, hacer redes y seguir construyendo (reconstruyendo) ese órgano vital de cuya estructura y funciones dependerá su bienestar y el de los demás.

Voy en el AVE, de vuelta a Granada. Deseando abrazar a mis hijos y ser capaz de encender algunas luces más. Este año, en navidad, pondré 3 filas más de luces en nuestro árbol , para Jose, Adrián y Alex, porque aún tenemos tiempo para brillar más.

María Ángeles Prieto Rodríguez
Directora de la Escuela de Familias, Adoptivas, Acogedoras y Colaboradoras

Profesionales y familias debaten sobre el trabajo de historia de vida

Ayer finalizamos el curso virtual ‘Trabajo Historia de Vida’ de esta Escuela en una jornada de encuentro y reflexión entre profesionales y familias acogedoras y adoptivas.encuentro THV

Abordar los orígenes y el trabajo de la Historia de vida con niños, niñas y adolescentes adoptados o acogidos es imprescindible aunque no se tenga toda la información. Comunicar no es solo ofrecer datos puntuales, sino un proceso continuo  acorde con el desarrollo psicoevolutivo y las características personales de los niños y las niñas adoptados o acogidos, que se lleva a cabo en un clima de confianza y al ritmo del niño o niña, “sin prisa pero sin pausa”, como explica Jesús Mª Jiménez Morago, profesor del departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla.

El éxito en la adopción y acogimiento familiar depende de las competencias parentales y de la historia vital del niño o niña. Hay un imaginario, emociones… particulares en una persona adoptada, asegura Charo Blanco, psicoterapeuta infantil y familiar. Algunas familias comentan que sus hijos e hijas no tienen interés por su historia. Nunca preguntan. Esto no quiere decir que no les preocupe. Muchos niños y niñas no preguntan por miedo a conocer una historia que les hará sufrir. “A pesar de todo hay que hablar con nuestros hijos e hijas”, afirma Charo Blanco

Durante el encuentro compartimos vivencias en primera persona de familias acogedoras hablando de problemáticas, narrativas de las historias de vida. Una mirada del pasado con proyección hacia el futuro muy presente en los menores en acogimiento. En relación a la adopción internacional, se abordó la necesidad de dar voz a los niños y niñas y familias biológicas, a veces ignoradas desde visiones adultocéntricas y del mundo desarrollado.mesa-familia-2
Gracias a todas las familias que habéis participado en este encuentro. Sois el alma de esta Escuela de Familias!!!

 

 

 

 

 

 

Podéis ver los vídeos del encuentro desde Aquí: