Aunque cada proceso de adopción es diferente, pues está muy relacionado con las historias previas de los padres y del nuevo hijo o hija adoptivo, según la experiencia clínica de  la autora de este artículo, a veces los padres adoptivos, sobre todo la madre, se deprimen después de que les entregan al niño o niña. Esto se puede deber a que es la confirmación de la renuncia al hijo o hija ideal que habían fantaseado, la ausencia de un vínculo biológico puede afligirlos por no haber podido transmitir sus genes, el gasto de energía necesaria para planear la adopción, fatiga emocional, continuidad del duelo por la primera opción (no poder tener el hijo biológico perfecto), o una combinación de asuntos comunes con el proceso de adopción. (Resumen sacado de www.sumedico.com)

Autora: Elena Freiman de Arbitman
Edita: www.sumedico.com

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