Muchas familias sufren en silencio, llenas de sentimientos de culpabilidad, en vez de hablar abiertamente de los sentimientos tras la llegada del hijo o hija adoptivo, para no decepcionar o confundir a sus amigos y familiares que no entenderían por qué no se sienten felices después de haber conseguido lo que durante tantos años habían deseado. Este artículo trata de explicar las posibles causas. Las expectativas poco realistas y no satisfechas relacionadas con la crianza de los hijos e hijas, la vinculación con el niño o niña, y el apoyo de familiares y amigos son temas comunes relacionados con la depresión.

Autor:Instituto Familia y Adopción
Edita: www.familiayadopcion.com
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