Los niños, niñas y adolescentes expuestos a condiciones estresantes graves, tales como negligencia, abuso emocional y/o físico en las relaciones familiares primarias, pueden desarrollar traumas cuyos síntomas no se incluyen en el trastorno por estrés postraumático (TEPT). Las consecuencias del trauma complejo afectan el desarrollo psicológico, y las características se diagnostican en la actualidad en la categoría de trastorno por estrés postraumático extremo no especificado (disorders of extreme not otherwise specified, DESNOS) (Pelcovitz et al., 1992), cuyas alteraciones afectan a: a) regulación de los afectos e impulsos, b) memoria y atención; c) autopercepción, d) relaciones interpersonales, e) somatizaciones, y f) sistema de significados. Estos síntomas se incluyen en la propuesta de una nueva categoría diagnóstica: el trastorno por estrés postraumático complejo o extremo. Las características específicas de este trastorno en niños, niñas y adolescentes que presentan trauma complejo están siendo estudiadas (Cook et al., 2005). Se aportan datos sobre sintomatología del trauma complejo en menores maltratados (resumen en el propio documento).
Autoría: Concepción López-Soler
Edita: Revista de Psicopatología y Psicología Clínica
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