A través de este relato queremos compartir los aspectos positivos, las dificultades y las carencias más frecuentes que fueron apareciendo a lo largo del curso Trabajo de Historia de Vida con un grupo de familias adoptivas y acogedoras, con objeto de acompañar a sus hijos e hijas en la reconstrucción de su historia, crear condiciones que faciliten la comunicación de los orígenes y ajustar este proceso a lo que cada niña o niño necesita en cada momento.

Es importante darles y darnos tiempo para la creación del vínculo familiar, para que nos reconozca como padre y madre y para que también nosotros filiemos a ese hijo de otros, que le hagamos de nuestra familia, que surja ese sentimiento de pertenencia mutua. Juan Alonso Casalilla.

Acompañar a vuestros hijos o hijas en la reconstrucción de su propia historia, ayudarles a comprender y dar sentido a su narrativa personal, es una tarea importante y a veces compleja que os ha ayudado a entender cómo se sienten, cómo se ven, a adquirir una mayor confianza y a mejora vuestras habilidades de comunicación para bordar sus orígenes.

En un contexto lúdico vuestros hijos e hijas completaban las actividades del libro de vida. Se dibujaban a ellos mismos, a sus familias y a todos los elementos que conforman su vida paso a paso. Habéis vuelto a sacar las cosas de la ‘caja de recuerdos’ y recrear momentos mágicos en los que tenía cabida la palabra, la risa y el llanto, y donde era posible escuchar sus emociones, una estupenda ocasión para charlar y reír. A partir de esta experiencia os sentisteis con fuerza para volver de nuevo a tratar de recabar datos de su pasado.

Hice varias llamadas y logré conseguir tres fotos de ella, mi hija estaba muy feliz. No hago más que recopilar datos de su familia biológica, acogida, cultura, costumbres….

El cofre del tesoro

El cofre del tesoro , una caja para guardar objetos asociados a su familia biológica, a la escuela y del tiempo que formará parte de vuestra familia, les ayudará a consolidar sus recuerdos y a evitar lagunas en su memoria,  a saber, qué disfrutó y con qué, a reconocerse en todo su recorrido vital, dar continuidad a sus relatos, afianzar sus recuerdos y las relaciones positivas con su familia de acogida o adoptiva de manera que esta caja y su contenido se conviertan en un símbolo de aspectos valiosos y positivos de sí mismo.

Hay cuatro puntos fundamentales en la búsqueda de un niño niña separado de su familia de origen: búsqueda intrapersonal, interpersonal, búsqueda de información y la búsqueda de familiares biológicos y otras personas significativas. Y en este curso habéis sido las familias quienes subrayáis la necesidad de hacer un ejercicio previo de aceptación de la familia biológica.

Sin ese trabajo premio, no seremos capaces de trasmitir un mensaje lo suficientemente adecuado a nuestros hijos e hijasAhí estamos nosotros para acompañarles en su dolor. Su mochila está empezando a dejar sitio a las vivencias normales de una niña

Os surgen dudas sobre cuándo empezar a hablar de sus orígenes, si es bueno recordar un pasado doloroso o si hay que esperar a que sean ellos o ellas quienes tomen la iniciativa y hablen de sus experiencias y sus recuerdos. Es normal que tengáis miedo a hacerles daño, “a meter el dedo en la llaga”,  pero la realidad es otra, evitarlo transmite a los niños y las niñas un mensaje más negativo y menos controlable. De manera que, en la medida de lo posible y siempre teniendo en cuenta cada caso en particular, abordaremos esa información y lo haremos con claridad, honestidad y prudencia.

Tened presente que tan negativo puede resultar adelantarnos más de la cuenta, como retrasarnos. Jesús M. Jiménez Morago

En situaciones complicadas, cuando vuestros hijo o hijas manifiestan rechazo y no quieren expresar sus emociones, la capacidad de empatía, de poneros en el lugar del ‘otro’ y tratar de recrear espacios y momentos ha facilitado la comunicación, como refleja estos ejemplos:

Nos pusimos en situación haciendo como que mi mujer era su madre biológica y yo «pepito grillo”… empezó sin querer hablar hasta que rompieron las lágrimas y empezó a desahogarse.

Retos, estrategias y recursos

Entre los retos que más habéis señalados estarían cómo establecer normas, límites, rutinas; cómo mantener la calma; cómo sobrevivir la pareja, la acogida en la familia extensa y la creación de vínculos con el hijo o hija recién llegado.

Es importante recordar que vuestros modelos familiares no sirven con estos niños y niñas que han vivido situaciones muy complicadas.

Es necesario ser muy conscientes, sobre todo en los primeros momentos de la convivencia, de la gran cantidad de cambios que se producen, así como las múltiples variables que están determinando nuestro comportamiento y el de nuestro hijo o hija. Juan Alonso Casalilla.

Cuidarse, reforzar la relación con la pareja, mejorar la comunicación, bajar el nivel de expectativas e implicar a la familia extensa, serían algunas de las estrategias que os ayudan a afrontar estos retos.

Cuidarnos: hacer actividades que te hagan sentir bien ( ejercicios de relajación, ejercicio físico, hobbies ,etc.) buscar tiempo para estar a solas y/o con la pareja.
• Dialogar de forma continua y constante,
• Bajar el nivel de expectativas e ir centrándose en pedirles sólo una actuación concreta y, una vez conseguida, pasar a otra,
• Disminuir las exigencias para que el clima de tensión disminuya,
• Tomar decisiones por acuerdo, evitar discutir ante los niños e intentar utilizar el mismo criterio ambos.

La comunicación debe mantener siempre vivo el mensaje por vuestra parte de «entiendo lo que te ocurre, sé que tienes buenas razones para comportarte así porque otros te dañaron, pero nosotros siempre estaremos aquí. Charo Blanco

Este discurso hay que hacerlo explícito siempre después de cada conflicto con tu hijo o hija, porque es la única forma de desmontar esa estrategia que han desarrollado para poner a prueba vuestro amor: los desafíos, las malas palabras, la distancia afectiva que a veces muestran… no son más que estrategias que surgen del miedo a perderos. Charo Blanco.

Valoramos vuestro esfuerzo, motivación y capacidad de aprendizaje y para finalizar, a pesar de los miedos y dificultades, queremos transmitiros un mensaje de esperanza: Al final recogeremos sus frutos como nos asegura Jesús Jiménez Morago.