Los resultados revelaron fuertes correlaciones entre las funciones ejecutivas de los niños y sus problemas de conducta.
La edad y el sexo demostraron ser importantes variables predictoras. Los hallazgos destacan la necesidad de desarrollar e implementar programas de intervención que tengan en cuenta la edad de los menores, las diferencias de género y, en particular, su capacidad cognitiva y perfil de comportamiento.
Autoría: N. Camuñasun, M. Vaílloun, I Mavrousegundo, M Brígidoun y M. Poole Quintana
Edita: Children and Youth Services Review, nº 119, 2020
ACCEDE AL DOCUMENTO