El principio de subsidiariedad, clave en las adopciones internacionales, tiene dos niveles: 1) La adopción nacional es subsidiaria al mantenimiento o al regreso del niño o niña a su familia de origen y debe darse prioridad a la prevención del abandono. El primer nivel del principio de subsidiariedad demanda que se dé la prioridad al mantenimiento del niño en su lugar de origen. En la práctica, implica la instauración de un sistema basado en el desarrollo de soluciones nacionales de tipo familiar para los niños separados de su familia, permitiendo disminuir las necesidades en materia de adopción internacional.
2) La adopción internacional es subsidiaria a la adopción nacional. El Manifiesto por una ética de la adopción internacional de 2015 “consagra la subsidiariedad de la adopción
internacional respecto a las medidas nacionales de tipo familiar. Por tanto, una adopción internacional debería darse únicamente después de haber buscado activamente una solución familiar de largo plazo en el país de origen del niño.
Mientras que este enfoque en dos niveles está muy presente en Derecho Internacional, es crucial que el principio primordial en todas las adopciones sea el interés superior del niño o niña. Si bien muchos países cuentan con un marco legislativo claro que establece el principio de subsidiariedad, desafortunadamente, en muchos otros, el principio no está incluido en ninguna ley ni política (resumen el propio documento).
Autoría: Servicio Social Internacional ISS
Edita: Servicio Social Internacional ISS
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