Etiqueta: secuelas adversidad

Prenatal alcohol exposure and traumatic childhood experiences: Asystematic review

La exposición prenatal al alcohol (PAE) y las experiencias traumáticas de la infancia (trauma) como el abuso o la negligencia pueden ser causa de cambios neurobiológicos en el sistema nervioso central o de daño estructural que puede manifestarse como disfunción a nivel cognitivo y conductual. En los casos en que se han producido ambas exposiciones, el riesgo de deterioro del neurodesarrollo puede ser mayor, pero esta interacción no ha sido bien estudiada. Aquí presentamos una revisión sistemática de cinco estudios que investigaron el impacto del trauma en niños con exposición prenatal al alcohol o en niños con experiecnias traumáticas. Debido a la heterogeneidad de los estudios, se aplicó el análisis narrativo. Los niños con ambas exposiciones tenían más probabilidades de mostrar déficits en el lenguaje, la atención, la memoria y la inteligencia, y exhibir problemas de conducta más graves que los niños con una exposición en ausencia de la otra. Sin embargo, la literatura actual es escasa y metodológicamente defectuosa. Se requieren más estudios que: evalúen la exposición dual en otros dominios del neurodesarrollo; presenta una discapacidad del desarrollo pero no está expuesto; y tener en cuenta el amplio espectro de efectos y diferentes criterios de diagnóstico asociados con PAE(traducción del resumen).
Autoría: Alan Pricea, Penny A. Cooka, Sarah Norgatea, Raja Mukherjeea
Edita: Neuroscience and Biobehavioral Reviews 
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Del abandono a la adopción. Itinerario de vivencias, secuelas y retos en adolescentes adoptados, víctimas de experiencias de abandono y de sus familias

La adopción no es un trastorno a pesar de cómo se habla de las personas adoptadas. No es una patología ni presupone categorías diagnósticas. La población adoptiva es dispar, no es homogénea y no responde a un patrón definido. Sus itinerarios son diferentes aunque tengan experiencias y vivencias comunes. Sus vivencias previas al abandono, los recursos con los que vivieron antes de ser adoptados, los sistemas de protección que les recogieron del abandono, sus capacidades personales, las secuelas del abandono, del maltrato o de la institucionalización pueden ser muy diferentes pero todas las personas adoptadas tienen en común haber sido abandonadas. Este abandono previamente surge de condiciones de vida muy adversas donde la negligencia, los malos tratos, los abusos y otras penalidades son vivencias cotidianas que conforman el desarrollo y las estructuras de personalidad.

La comunidad científica concuerda en que la adopción es la mejor medida protectora cuando un niño ha vivido un abandono pero esta capacidad de reparación o de resiliencia que tiene la adopción va a depender de la interacción de varios factores (Cyrulnik, 2002) :

El carácter, la fisiología, la resistencia del sistema nervioso, el soporte biológico, de su fortaleza física ante el estrés… del individuo dañado
Los soportes sociales que la comunidad, la familia, el entorno de iguales pone al servicio de las personas dañadas y heridas… terapias reparadoras, sistemas de ayuda y acompañamiento, herramientas e instrumentos, técnicos y profesionales competentes… respuestas sensibles por parte del entorno familiar, escolar y de iguales para satisfacer las necesidades específicas del itinerario adoptivo, reparar las carencias y construir una identidad integrada y un sentido de la pertenencia adecuado
El significado que la experiencia de abandono, sea traumática o no, tenga para la persona adoptada y le posibilite un abordaje sano de su abandono y le reconcilie con la vida, con el mundo, con los demás seres humanos y consigo mismo

Nuestra experiencia desde el Servicio Arlobi-Adoptia de Atención psicosocial de Agintzari nos demuestra que en todos estos aspectos la situación de las personas adoptadas es realmente difícil y complicada. Muchas personas adoptadas proceden de situaciones donde el maltrato en sus diferentes versiones (negligencia, desatención, malnutrición, violencia, alcoholismo fetal…), la institucionalización prolongada por unos sistemas de protección infantil con escasos recursos y capacitación y en edades tempranas, generan desde daños físicos a secuelas físicas duraderas que suelen tener buena evolución durante los primeros años de adopción. En lo relacionado con la salud física hay buenos procesos de reparación y nuestra sanidad hace milagros(resumen en el propio documento).

Autoría: Javier Jesús Múgica Flores y Alberto Rodríguez González
Edita: Adoptia  Agintzari
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Charo Blanco: «Hay posibilidades de recuperación y evolución positiva en niños y niñas muy dañados».

Charo_BlancoHablar de las secuelas de la adversidad, de un pasado difícil, en  la vida de niños, niñas y adolescentes adoptados es una realidad compleja y de gran preocupación entre las familias adoptivas que abarca una serie muy amplia de situaciones y genera en algunos casos problemas de conducta y vinculación en hijos e hijas adoptados. Pero ante esta realidad Charo Blanco, psicóloga con una amplia y reconocida experiencia en la atención a niños, niñas y adolescentes con trastornos de la vinculación afectiva, lanza un mensaje positivo: «Hay posibilidades de recuperación y evolución positiva en niños y niñas muy dañados. A día de hoy puedo confirmar que la terapia funciona, no es fácil, pero la permeabilidad de los niños y niñas es su principal basa».

Lo único que necesitan es encontrar un canal y un contexto que les permita externalizar su dolor y procesarlo, y unos padres y madres terapéuticos que mantengan la calma y el control en situaciones de crisis, que les ayuden a identificar emociones y a controlarse.

A lo largo de los siguiente vídeos Charo Blanco nos propone, en primer lugar, trabajar nuestra propia mochila y nos ofrece a continuación pautas para tomar decisiones y favorecer el aprendizaje y fortalecimiento de la vinculación afectiva en este tipo de crianza.

¿Cómo trabajar nuestra propia historia de vida?
Todas las madres y padres adoptivos deberían revisar su mochila, su propia historia de vida, para poder abordar la crianza de sus hijos e hijas en las mejores condiciones, señala Blanco.

Vinculación afectiva/apego
No hay que forzar la vinculación en niños y niñas adoptados con un pasado difícil con secuelas afectivo/emocionales, fruto de experiencias de abandono, sino esperar y saber que esta llegará con el tiempo, recomienda Blanco.

El éxito en la adopción depende de las madres y padres
Con unos padres y madres terapéuticos que saben entender las dificultades de estos niños y niñas que han pasado por experiencias tempranas de adversidad, marcadas por el abandono y el maltrato, «saldrán adelante», afirma Charo Blanco.

Madurez y aprendizaje para este tipo de crianza
Por último en este vídeo, Blanco plantea la necesidad de aceptar que la crianza va a ser diferente y las expectativas sobre los hijos e hijas adoptivos no se van a cumplir, como en la mayoría de las familias biológicas.