Experimentar un acontecimiento traumático durante una etapa de desarrollo como la infancia y la adolescencia se relaciona con un mayor riesgo de problemas de salud física y mental durante el resto de la vida. Dada la alta prevalencia de experiencias traumáticas en la infancia, es necesario contar con técnicas como la caja de arena, que trabajar permita el trauma de una manera adaptada a niños y niñas.