Esta práctica se conoce como sharenting, un término anglosajón que combina share (compartir) y parenting (crianza). Compartir imágenes de niños y niñas parece un gesto cotidiano e inofensivo, pero puede tener consecuencias para su intimidad, su propia imagen, la protección de sus datos y la construcción de su identidad.
Este informe, elaborado a partir de estudios recientes, entrevistas a expertos y testimonios de familias y adolescentes, ofrece herramientas prácticas para proteger la privacidad y la propia imagen de niños, niñas y adolescentes en internet.