Renovando Desde Dentro. El acogimiento familiar no es una sala de espera: redefinir el sentido y la responsabilidad del cuidado
El texto subraya que el acogimiento no debería ser un recurso de espera, sino una intervención relacional con finalidad reparadora. Para que cumpla esa función, no basta con el compromiso de la familia acogedora: es necesario un trabajo conjunto con profesionales y una organización que coordine y sostenga adecuadamente todo el proceso.
El acogimiento familiar solo cumple una función verdaderamente reparadora si mantiene la continuidad de los vínculos del niño, niña o adolescente. Sin embargo, el sistema actual tiende a alargar la provisionalidad y fragmentar las intervenciones, lo que dificulta el trabajo relacional necesario.
Para mejorar su eficacia, se proponen varios cambios estructurales: definir con rapidez un proyecto de permanencia y revisarlo en plazos acotados; desarrollar planes de intervención integrados entre familia de origen, familia acogedora y profesionales; reconocer a la familia acogedora como agente corresponsable; asegurar formación y apoyo continuos; reducir la incertidumbre mediante planificación anticipada; y replantear las campañas de captación para reflejar un sistema organizado y no una tarea individual heroica.
En conjunto, estas medidas permitirían que el acogimiento deje de ser una espera incierta y se convierta en un proceso de reconstrucción de vínculos y estabilidad para el niño, niña y adolescente.
Autoría: LLauradó Miravall, M.
Edita: Renovando Desde Dentro (Artículo 27)
Año de edición: 2026

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