Los autores del estudio concluyen que, a pesar de la resiliencia mostrada por algunos adoptados y la remisión del déficit cognitivo, la privación temprana extensa se asoció con efectos deletéreos a largo plazo sobre el bienestar, que parecen resistentes al continuo cuidado y apoyo por parte de las familias adoptivas. Tres áreas de resultados, los relacionados con los síntomas del trastorno de espectro autista, con la relación social desinhibida y con el déficit de atención e hiperactividad, siguieron trayectorias de desarrollo similares, pareciendo formar un núcleo de características específicas relacionadas con la privación temprana, altamente persistentes y clínicamente significativas. El patrón de relación social inapropiada con extraños se suele considerar un rasgo limitado a la infancia, pero en la muestra estudiada persistió en la edad adulta como característica relacionada con la privación temprana.
Autoría: Celis Sierra, Mónica de
Edita: Revista Clínica Contemporánea, 2017. Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid
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