Esta guía aborda el importante tema de la preservación de vínculos entre hermanos/as antes, durante y después del proceso de adopción y busca ofrecer un marco práctico fundamentado en evidencia y proporcionar orientaciones generales para apoyar a las familias adoptivas en estos procesos claves.
El sentimiento de hermandad no se restringe únicamente a las conexiones biológicas. Cada niño, niña o adolescente experimentará este tipo de relación de manera única, influenciada por factores como su edad, características personales, vivencias, su cultura y, en algunos casos, su paso por el sistema de cuidados alternativos. Por ejemplo, cuando han pasado tiempo en una residencia o con una familia de acogida, los lazos que se construyen con otros niños, niñas o adolescentes pueden adquirir una importancia especial, por lo que deben ser respetados y valorados.
