La adopción de un niño severamente maltratado

Este artículo muestra, desde la experiencia de la autora, la problemática que deben enfrentar estas familias adoptivas de niños y niñas severamente maltratados y algunas formas de intervención en dichos contextos. El trabajo con niños que han sufrido malos tratos implica un abordaje integral. La prioridad recae en intervenir desde el contexto del niño, conociendo las implicancias que ha tenido para ellos el impacto traumático.

Leer más

¿Cómo viven las fiestas navideñas los niños acogidos o adoptados?

Las navidades pueden vivirse de formas muy distintas por los niños y las niñas acogidos o adoptados, y suelen ser fechas especialmente emocionales, tanto para ellos como para las familias. No hay una experiencia única, pero sí algunos patrones frecuentes. Para muchos niños acogidos o adoptados, las fiestas navideñas reactivan pérdidas, aunque estén bien cuidados.

El periodo navideño y las celebraciones pueden ser emocionalmente desafiantes para niños adoptados o acogidos1. Aunque la intención de las familias suele ser crear momentos felices, estas fechas pueden poner de manifiesto emociones complejas, recuerdos de pérdidas y cuestiones de identidad que son comunes en niños y niñas con experiencias de trauma relacional.

Sin embargo, con estrategias conscientes, apoyo emocional y un entorno seguro, esta época también puede contribuir a construir sentidos de identidad, pertenencia y unión familiar. Poder sostener esa complejidad emocional, sin exigir coherencia, es uno de los mayores regalos que puede recibir un niño o niña.

Emociones complejas: identidad, pertenencia y pérdida

Algunos elementos centrales de las fiestas navideñas como las tradiciones familiares, los recuerdos sensoriales y el ideal de “familia perfecta” pueden activar emociones intensas en niños en acogimiento o adopción. Esto se debe a que estas fiestas se suelen estar estrechamente ligadas a lo que significa un “hogar” y un sentido de pertenencia. 

Para muchos niños y niñas adoptados y acogidos que han vivido separaciones, situaciones traumáticas o varios cambios de familia, este periodo puede resultar especialmente sensible, existe un conflicto interno entre su familia biológica y su familia adoptiva o de acogida, lo que puede intensificarse en estas fechas. 

Experiencias de duelo y recuerdos intensos

La Navidad puede traer a la superficie recuerdos de eventos pasados, trayendo sentimientos de tristeza, añoranza o incluso dolor emocional. Las tradiciones navideñas pueden reactivar memorias de pérdidas o transiciones difíciles. La presencia constante de música festiva, la nostalgia cultural y las reuniones familiares pueden provocar ansiedad o sentimientos de estar “fuera de lugar”.

Los expertos en terapia familiar y trauma coinciden en que estas emociones no son signos de rechazo a la familia adoptiva o acogedora, sino reacciones normales a un contexto emocionalmente cargado.

Manifestaciones emocionales y comportamentales

Además, durante estas fiestas algunos de estos niños y niñas con antecedentes traumáticos pueden tener procesamiento sensorial distinto, lo que hace que ante estímulos típicos de las celebraciones (luces, música, abrazos múltiples) se sientan abrumados. 

Las celebraciones en todas las culturas están estrechamente relacionadas con las experiencias sensoriales: la luz, el canto, los olores y el sabor. Los estudios demuestran que los niños y las niñas con historias traumáticas suelen tener sistemas sensoriales sensibilizados que pueden saturarse fácilmente, lo que provoca un aumento de los comportamientos problemáticos.

En estos niños y niñas es frecuente observar:

  • Hipersensibilidad al ruido, al tacto, a la luz o a ciertos olores.
  • Búsqueda intensa de estímulos (movimiento, presión, contacto).
  • Dificultades para autorregularse en entornos con mucha estimulación.
  • Reacciones sensoriales ligadas a respuestas de miedo o alerta, no solo a los estímulos en sí.

Palacios2 subraya que estas conductas deben entenderse desde la historia del niño o niña. El desarrollo no puede separarse de las experiencias relacionales y emocionales tempranas.

Las diferencias en el procesamiento de las sensaciones de un niño o niña pueden requerir que los padres hagan adaptaciones para las salidas festivas, como hacer que usen protección auditiva en los espectáculos de fuegos artificiales. La clave es la moderación y la atención plena a los estímulos sensoriales.

Algunas recomendaciones para las familias

Las organizaciones especializadas en adopción y acogimiento destacan varias estrategias que ayudan a que estas fechas sean más reguladoras 3:

Ajustar expectativas:

No todas las Navidades tienen que ser “perfectas”. Celebraciones más sencillas y flexibles suelen ser más seguras emocionalmente que grandes eventos.

Anticipar y planificar con sensibilidad:

Recomiendan hablar con anticipación sobre lo que sucederá en las fiestas, manteniendo rutinas estables cuando sea posible.

Explicar con antelación qué ocurrirá (visitas, viajes, horarios) reduce la ansiedad y aumenta la sensación de control. El cambio brusco de rutina suele generar ansiedad, especialmente en niños y niñas con experiencias de trauma relacional. 

Validar emociones y escucharlas:

Permitir al niño o niña expresar sus sentimientos (confusión, tristeza, curiosidad sobre su historia) sin juicios es fundamental. Esto ayuda a que el niño se sienta respetado y comprendido.

Permitir frases como: “es normal echar de menos”, “pueden convivir emociones distintas”. Esto ayuda al niño o niña a integrar su historia sin culpa.

Cuidar la sobreestimulación. Ajustar las celebraciones según la tolerancia sensorial:

No todos los niños y niñas disfrutan de grandes reuniones o estímulos intensos. Mantener actividades más tranquilas, con opciones para retirada o descanso, puede hacer la experiencia más manejable.

Luces, ruido, regalos y reuniones pueden resultar abrumadores. Menos estímulos y más calma favorecen la regulación emocional.

Crear nuevas tradiciones inclusivas:

Incluir al niño en la creación de rituales propios refuerza su sentido de pertenencia y su identidad. Involucrar al niño en crear tradiciones propias que honren su identidad o cultura (si procede) puede enriquecer su sentido de pertenencia y valor personal.

Comunicación con familias biológicas cuando sea apropiado:

Si es seguro y está organizado profesionalmente, mantener algún tipo de contacto o recuerdo con la familia biológica (tarjetas, videollamadas, rituales respetuosos) puede apoyar el sentido de identidad del niño o niña.

Una oportunidad para fortalecer el vínculo

Aunque pueden ser fechas complejas, las fiestas navideñas también ofrece una oportunidad valiosa para construir seguridad emocional. El mayor regalo para un niño o niña acogido o adoptado no es una celebración perfecta, sino un entorno terapéutico o de apoyo emocional.

Referencias
1 “Understanding Why Fostered and Adopted People Might Find Christmas Time Difficult: A First Principles Analysis”. Susan Vickers Foundation

2 Palacios González, J., Sánchez-Sandoval, Y., León Manso, E. & Román Rodríguez, M. (2008). Adopción: evolución tras la adversidad inicial en adopción internacional. 
3 Unwrapping Opportunities for Adoptive Families During the Holidays. National Council For Adoption.

La adaptación escolar en niños y niñas de acogida o adopción: acompañar desde el vínculo y la comprensión

Con el inicio del próximo curso escolar, muchas niñas y niños en acogida o adopción se enfrentan nuevamente al reto de adaptarse a un entorno que, aunque rutinario para otros, puede ser desafiante y confuso para ellos.

La escuela representa para ellos un escenario complejo, donde se activan viejas heridas, miedos invisibles y muchas veces, conductas difíciles de comprender.

Necesitan vínculos seguros para poder aprender

El impacto de la adversidad temprana en la vivencia escolar

Estos niños y niñas suelen llegar con una historia de adversidad temprana: experiencias de negligencia, abuso, rupturas vinculares o abandono. Estos eventos no solo han dejado huella en sus emociones y en su desarrollo, sino también en la forma en que interpretan el mundo, las normas, los límites y las relaciones.

Leer más

Consecuencias del maltrato infantil para el neurodesarrollo y su impacto en la vida adulta

Cuando niños, niñas y adolescentes sufren malos tratos o abandono, su cerebro no puede desarrollarse bien. El maltrato y la negligencia durante la infancia van a provocar que las áreas cerebrales que se encargan del procesamiento emocional (las amígdalas, encargadas de reaccionar a las situaciones de peligro desenca-denando respuestas de lucha o huida, y los núcleos accumbens que responden a situaciones placenteras) sean mucho más activas que las zonas encefálicas que deberían controlarlas (sobre todo, la corteza prefrontal). Esto predispone al individuo a situaciones de secuestro emocional, en las que la rabia o el deseo pueden tomar el mando y producir comportamientos impulsivos, dirigidos a la satisfacción inmediata o a una conducta colérica y destructiva.

Leer más

Charo Blanco: «El trauma complejo mantiene al niño en modo supervivencia»

Hablamos con Charo Blanco, psicóloga y terapeuta infantil especializada en traumaterapia sistémica infantojuvenil, acerca de los principales desafíos en el acogimiento familiar y la adopción, el desajuste entre expectativas y realidades, de nuestra propia historia de vida, así como de los efectos del trauma complejo en los niños y las niñas del sistema de protección: su modelo interno de trabajo, la disociación, los disparadores emocionales y sus dificultades en el entorno escolar. Compartimos algunos extractos del podcast :

Los niños y niñas que vienen del sistema de protección no han nacido en un entorno de seguridad por ello la terapeuta nos recuerda que nuestra motivación debe de estar centrada en sus necesidades.

Nuestra infancia, las vivencias y las personas que dejan huellas en nosotros, moldean nuestras relaciones. Blanco nos invita a reflexionar sobre cómo han sido nuestras primeras relaciones en la infancia, cómo han sido cubiertas nuestras necesidades» y cómo influye en nuestro estilo de crianza.

Si nuestro estilo de apego no es todo lo sano que pensábamos, en la inmensa mayoría de los casos es reparable

La experta señala cómo las personas adultas tenemos la capacidad de modificar los patrones de los diferentes estilos de apego inseguro que tengamos: «Si nuestro estilo de apego no es todo lo sano que pensábamos, en la inmensa mayoría de los casos es reparable». 

Siguiendo en la línea de las secuelas de la adversidad temprana, la terapeuta explica cómo se manifiesta el trauma en el «modelo de trabajo interno», la representación del modo de estar en el mundo tiene que ver con cómo hemos integrado la representación de nosotros mismos. Su mensaje es claro: la mayoría de estos niños y niñas han integrado una representación muy negativa de sí mismo. Están convencidos de que no son merecedores de amor, además de una percepción de incapacidad para gestionar los retos diarios. Han integrado esta visión negativa de sí mismo de una manera tan profunda porque no han sido protegidos.

El trauma complejo mantiene al niño en modo supervivencia

El niño o niña que está viviendo una situación traumática mantenida en el tiempo se siente totalmente desprotegidos pero además siente que está en peligro. Estas experiencias traumáticas comprometen la integridad física y psicológica de niños y niñas. Así lo señala Blanco, «el trauma complejo mantiene al niño en modo supervivencia». Este tipo de trauma se denomina trauma relacional temprano o trauma complejo porque las personas de referencia, las personas de apego primario, principalmente sus padres y madres, son los que les han causado el daño. Estos niños y niñas tienen muchas dificultades para controlar sus impulsos, tienen distorsionada la percepción de sí mismo, no confian en sus propios recursos y además tienen muy afectada las relaciones interpersonales.

Nos explica qué es el trauma del desarrollo, una categoría diagnóstica propuesta por el psiquiatra e investigador Bessel Van Der Kolk con el fin de aunar todos los diagnósticos de un niño o niña que ha sufrido trauma complejo pero que comprome todas las áreas psíquicas y físicas.

La falta de cuidados en los primeros años puede generar mecanismos de defensa que, muchas veces, bloquean el sufrimiento físico y emocional que se manifiestan en la disociación. El niño o niña puede revivir la misma sensación de amenaza que vivió antes y sus reacciones son las mismas que se gestaron en la situación traumática. «Cuando el niño no recuerda algo y por sus gestos y por su conducta vemos que no lo recuerda, ese es el paradigma de la disociación», señala Blanco.

Los disparadores emocionales son señales de humo que la memoria traumática manda, relacionadas con el trauma en sí

Blanco nos ayuda a las familias a diferenciar los disparadores emocionales, fruto de la disociación, de las mentiras y otras conductas disruptivas que pueden manifestar nuestros hijos o hijas. Los disparadores emocionales son «señales de humo que la memoria traumática manda, relacionadas con el trauma en sí. Cuando hablo de disparadores de humo es porque se manisfiestan de muy diferentes forma en niños y niñas que han sufrido un trauma complejo». Estos disparadores generan reacciones emocionales desproporcionadas de manera automática.  Y aunque a veces no es fácil diferenciar los disparadores emocionales, existen señales inequívocas cuando en un momento determinado y sin causa aparente el niño o niña se desregula por completo, tiene un cambio brusco de comportamiento, responde manera desproporcionada, no recuerda o manifiesta diferentes personalidades. En estos casos no hay duda de que el niño o niña está fuera de control, una manifestación de que «su cerebro está secuestrado por el trauma», hay algo que está llevando al niño a otro momento, a otra vivencia.

Por último, la experta describe las manifestaciones del trauma relacional en el entorno escolar. Lo más perceptible son las dificultades que estos niños y niñas manifiestan en las funciones ejecutivas, una serie de capacidades cognitivas que le permite centrar, pensar, reflexionar, planificar y responder acorde a una situación.

Puedes escuchar la entrevista completa en este enlace https://soundcloud.com/escueladefamilias/sets/entrevista-charo-blanco