La integración de un niño o niña adoptado o acogido en su nueva familia es algo que solamente puede ocurrir de forma progresiva. Muchos de los niños y niñas que adoptamos o acogemos tienen, como consecuencia de su vida anterior, dificultades madurativas y a veces estructurales. Los doctores en Psicología, Nienstedt y Westermann han investigado este proceso de integración y han descrito las siguientes tres fases: fase de adaptación, fase de transferencia de los conflictos y fase de regresión. Aunque el citado desarrollo en tres fases es seguramente el ideal, no se produce de modo lineal, sino circular, cíclicamente y con avances en espiral.
apego
Trauma, adversidad temprana y adopción
José Luis Gonzalo Marrodán, psicólogo clínico y psicoterapeuta experto en adopción y acogimiento familiar, nos habla sobre los efectos de los malos tratos en el desarrollo neurobiológico de niños y niñas. Conocer la relevancia del trauma infantil nos ayuda a las madres y padres adoptivas y acogedoras a entender y dar un lugar a las narrativas del niño o niña. Debemos hacer una revisión personal de nuestra propia infancia, de los modelos de crianza en los que nos educamos y de qué manera fueron satisfechas nuestra necesidades afectivas porque esto nos ayuda a conocernos mejor y a revisar las creencias que tenemos arraigadas que van a interactuar con las de nuestro hijo o hija.
Entrevista realizada por Mónica Castañeda, psicóloga, hija por adopción y miembro de la asociación Orígenes. El punto de encuentro de hijos por adopción en México.
Diez años de buenos tratos
Esta publicación recoge todas las entradas del blog Buenos tratos. Apego, trauma, desarrollo, resiliencia desde el año 2007 a 2017.
Los retos del día a día en el acogimiento familiar
Jesús Palacios nos habla sobre el apego y la comunicación en el acogimiento familiar. Señala la gran responsabilidad de reparar los daños emocionales de niños, niñas y adolescentes, uno de los restos más significativos que deben asumir las familias acogedoras, y ofrece algunas pautas para llevar a cabo esta reparación. «Muchos de los niños, las niñas y adolescentes en acogimiento familiar tienen problemas en sus conductas de apego, en su vinculación. Además estos niños y niñas se han ido formando en su interior representaciones negativas de quienes le cuidan y de ellos mismos. Aprenden que no pueden confiar en las personas adultas y que ellos no son valiosos, no son merecedores de cariño. En gran parte porque este es el mensaje que han recibido: algunas cosas que les están pasando es porque no se comportan bien, son problemáticos, no son niños o niñas buenos».
El juego del rostro inmóvil
Edward Tronick, psicólogo del desarrollo estadounidense mejor conocido por sus estudios sobre bebés, realizó en la década de 1970 un experimento denominado El juego del rostro inmóvil. La investigación pretendía profundizar en el sistema bidireccional de comunicación afectiva entre los bebés y sus cuidadores principales.
