En el informe «Hermanos en acogimiento: Derecho a crecer siempre juntos» profundiza en el impacto de la separación de hermanos en acogimiento, destacando cómo esta afecta su desarrollo emocional y su capacidad de adaptación. A través de un análisis detallado, el informe identifica las barreras que dificultan su acogida conjunta y propone medidas para garantizar su derecho a crecer juntos.
En nuestro país, casi 52.000 niños, niñas y adolescentes crecen en el sistema de protección. El 49 % lo hace en centros residenciales y el 51 % en acogimiento familiar. De estos últimos, el 59 % vive con algún miembro de su familia extensa, abuelos y tíos por lo general, y el resto con familias no emparentadas. Todos ellos han sido separados de sus padres, pero desconocemos cuántos han sido, además, distanciados de sus hermanos porque no existen estadísticas oficiales. Lo que sí sabemos es que esta separación se da y contribuye a debilitar aún más sus redes sociales básicas.
