La capacidad y el deseo de formar relaciones emocionales esta relacionado con la organización y el funcionamiento de partes específicas del cerebro humano. Así como el cerebro nos permite ver, oler, degustar, pensar, hablar y movernos, es el órgano que nos permite amar – o no. Los sistemas en el cerebro humano que nos permiten formar y mantener relaciones emocionales se desarrollan durante la infancia y los primeros años de vida. Las experiencias durante este período temprano y vulnerable de la vida son fundamentales para la formación de la capacidad para formar relaciones íntimas y emocionalmente saludables. La empatía, la compasión, la generosidad, la inhibición de la agresión, la capacidad de amar y una serie de otras características de una persona sana, feliz y productiva están relacionados con las capacidades centrales de apego que se forman en la infancia y la primera infancia.
Recursos
Experiencias adversas y protectoras durante el desarrollo temprano. Un modelo transaccional de mecanismos psicobiológicos
Pese a la evidencia empírica del importante papel de las experiencias adversas tempranas sobre la salud física y mental en las tres últimas décadas, todavía persisten algunas confusiones conceptuales en la compleja relación entre adversidad, estrés y trauma. Avances conceptuales son necesarios a favor de un abordaje desde los modelos primarios, secundarios y terciarios para la salud. En línea con ello, el objetivo principal del presente artículo es desarrollar una síntesis transaccional de la relación existente entre adversidad temprana, sistema de estrés, trauma y sistema de apego, los mecanismos neurobiológicos implicados, así como sus consecuencias y desafíos para la salud mental durante el desarrollo y la vida.
Las interacciones entre los niños y niñas en acogimiento familiar y sus cuidadores principales
En la presente tesis doctoral, el foco de estudio es el análisis de las interacciones entre los niños y niñas en acogimiento familiar y sus cuidadores principales. Además, también se exploran las relaciones entre estas interacciones cuidador-niño y algunas características de los niños y niñas y de sus familias de acogida, ofreciendo una evaluación integrada de la dinámica familiar en esta medida de protección.
Estudio de los patrones de apego de los niños y las niñas bajo tutela: un análisis desde la perspectiva de educadores
En el complicado campo de la protección a la infancia y la intervención social, la comprensión del apego en los niños y niñas acogidos que residen en viviendas tuteladas emerge como un área de investigación muy relevante y compleja. Este fenómeno no solo aborda cuestiones fundamentales sobre el desarrollo emocional y relacional de los individuos desde edades tempranas, sino que también arroja luz sobre la influencia de las interacciones socioafectivas en contextos de acogimiento alternativo con educadores y educadoras sociales.
Acogiendo fantasmas: La gestión de las presencias mentales en el acogimiento
En el documento se expone algunas ideas necesarias, especialmente relacionadas con el concepto de «pérdida ambigua» desarrollado por la psicóloga y terapeuta estadounidense Pauline Boss, que puede ayudarnos a que sirva para entender un poco mejor algunas de las cosas que suceden en los acogimientos. Cómo responder a una serie de interrogantes alrededor de la incertidumbre en la que se encuentran muchas veces los niños y niñas acogidas: ¿Cómo estará mi familia?, ¿volveré con ella?, ¿cuándo? ¿vendrán a la visita?… Lo mismo pasará si el niño o niña regresa con su familia o pasa a otra familia de acogida o adoptiva. La presencia real de sus acogedores cesará pero quedará, probablemente, una presencia mental que, de nuevo llevará, casi seguro, unas gran dosis de incertidumbre: ¿por qué no sigo allí? ¿no me querían tener? ¿no volveré a verlos?
